Fue el 30 de agosto de 1989 cuando nació en Andahuaylas una institución destinada a ser mucho más que un simple equipo deportivo: el Club Deportivo Los Chankas CYC. Su fundación no fue un hecho aislado, sino la materialización de un anhelo comunitario inspirado en la etnia chanka, aquel pueblo guerrero símbolo de resistencia y coraje que, siglos atrás, defendió su territorio con bravura. Bajo esa mística, el club comenzó a escribir sus primeras páginas, buscando reflejar en la cancha la misma tenacidad de su gente.
Durante largos años, la institución forjó su carácter en el difícil y apasionante mundo del fútbol amateur, compitiendo bajo el nombre de Club Deportivo Cultural Santa Rosa. Aquella denominación, un homenaje a la patrona de la Policía Nacional del Perú, acompañó al equipo en su tránsito por las etapas distritales y provinciales, construyendo una base social sólida. Fue entre 2010 y 2015 cuando el cuadro policial comenzó a hacer ruido a nivel nacional, protagonizando campañas destacadas en la Copa Perú, ese torneo extenuante y complejo que curte a los equipos. Especialmente recordadas son las temporadas 2014 y 2015, donde el rendimiento del equipo llamó la atención más allá de las fronteras regionales, mérito que le valió una invitación para integrarse a la Segunda División en 2016, marcando así su ingreso definitivo al fútbol profesional.
Sin embargo, para trascender, a veces es necesario reencontrarse con la propia esencia. En 2021, la dirigencia tomó una decisión trascendental que cambiaría para siempre la conexión con su hinchada: el club dejó atrás su antigua denominación para renacer oficialmente como Club Deportivo Los Chankas CYC. No fue solo un cambio de nombre; fue un acto de reivindicación cultural. Junto con la nueva identidad, el equipo adoptó el color granate, vistiendo una piel que representa la fuerza de la tierra y la sangre de los guerreros, consolidando un sentido de pertenencia que unió a toda la provincia de Andahuaylas bajo una misma bandera.
La gloria, esa que tantas veces se había esquivado, llegó finalmente en la temporada 2023. Fue un año de infarto en la Liga 2, donde el equipo demostró que estaba para grandes cosas. Tras alcanzar la final de los play-offs, el destino quiso que la historia se definiera desde el punto penal, con el dramatismo propio de las grandes gestas. Cuando el último balón tocó la red, Apurímac estalló en un solo grito: por primera vez en la historia, un club del departamento ascendía a la Primera División del Perú.
El debut en la Liga 1 en 2024 confirmó que Los Chankas no eran un ave de paso. Haciéndose fuertes en el Estadio Los Chankas, un recinto ubicado a 2.926 metros sobre el nivel del mar y con capacidad para 10.000 almas, el equipo transformó su localía en un fortín difícil de vulnerar. Hoy, la institución camina firme en la máxima categoría, renovándose y creciendo, pero sin olvidar nunca que cada vez que salen al campo, no solo juegan once futbolistas; juega la historia, juega el orgullo de Andahuaylas y juega el espíritu indomable de un pueblo guerrero.